Todo empezó un día de Setiembre del año pasado cuando decidimos bajar de pesca a Caspe con mi amigo Pedro y su hijo Pedro jr. Nuestra sorpresa fué mayuscula al ver que casi no había agua en el rio. Si por mi hubiera sido nos hubieramos marchado, pero mi amigo se empeñó en bajar al rio y dicho y hecho. Montamos 4 cañas con maiz a fondo y comenzó el espectaculo. Cada picada carpa de más de 7 kilos, con 2 de ellas de de 10 y 12 respectivamente. Al final de la jornada 8 carpones espectaculares y un día que no se nos olvidará nunca. 
Este Domingo decidimos ir de pesca al rio Gállego, al coto de Los Mallos más concretamente, en teoría han repoblado con arco iris y la pesca ha de ser buena.
El tema ya empieza mal pues llegamos a Murillo al bar donde se sacan los permisos y estaba cerrado a las 9,15 de la mañana. Tras dar 50 vueltas se habre la puerta y sale un pavo que nos vende el permiso. Bajamos al rio y tras una pateada impresionante 2 truchitas justas de la medida. Al final decido pasar de las truchas y pruebo con vinilo en una poza y justo, un luciete de entre 4 y 5 kilos.
La conclusión es que eso de que repueblan yo no lo tengo tan claro, y si es así no echan ni de coña el número que dicen